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Concluyen las dudas y las especulaciones


Tras arduas gestiones, recibimos ayer la contestación de la Dirección General de Tributos a nuestra consulta vinculante sobre la fiscalidad de las indemnizaciones “voluntarias”. De modo inmediato os la hacemos llegar (Podéis acceder a su contenido pinchando aquí), pues nuestra única pretensión, ante la bochornosa actuación de la Caja negándose a asumir los posibles perjuicios económicos que pudieran sufrir los compañeros que abandonaran la Caja vía el ERE utilizado por ella para reducir sus costes, ha sido clarificar dicha situación -novedosa en el sector- y facilitar un documento que les proteja a todos ellos de aplicaciones equívocas o interesadas de los diferentes inspectores provinciales que son quienes, en definitiva, revisarán las declaraciones.

Recomendamos a los compañeros afectados conservar íntegramente tanto el texto de nuestra consulta como la contestación de Hacienda, pues son varios los impactos y diferente su tratamiento. En caso de que la caja deje de aportar al plan de pensiones, la diferencia entre el 80 y 90% se computará en su totalidad sin que le sea de aplicación la exención de las indemnizaciones por despido, ni la reducción del 40% sobre los rendimientos íntegros de trabajo, “con independencia de que se obtenga en forma de capital en el momento de la extinción de la relación laboral, o en forma de renta”. En caso de que se perciba en forma de capital, la tributación de este 10% será muy alta, pues “incrementará el tipo impositivo de todos los ingresos percibidos de la Caja en este 2010”.

También están sujetas a tributación las cotizaciones a la seguridad social desde los 61 a los 63 años, al ser consideradas rendimientos íntegros del trabajo y, más concretamente, retribución en especie. Computan en su totalidad, no tienen reducción del 40% y están sometidos a retención o ingreso a cuenta del IRPF.

Las indemnizaciones de los compañeros del País Vasco tendrán un impacto fiscal mucho mayor, pues sólo estarán exentas  en 20 días por año trabajado con un máximo de 12 mensualidades, al haber tipificado la empresa el ERE por “causas organizativas”. Desconocemos la aplicación que harán otras Comunidades Autónomas u Organismos con Fuero propio que tengan transferidas las mismas competencias.

La Caja no ha sido ajena a todo ello, de ahí su negativa a firmar la cláusula por la que debería asumir –como entendemos es de justicia tras el elevado ahorro que ha conseguido, y así lo han firmado otras Cajas- estos perjuicios. Aún está a tiempo de corregir su error, y  desde UGT la invitamos nuevamente a que recapacite.

Aconsejamos a los compañeros realizar sus declaraciones en los términos indicados por la Dirección General de Tributos. La contestación “vinculante” no garantiza que los inspectores provinciales no vayan a girar liquidaciones complementarias. Pero ante una decisión de este tipo, la presentación de nuestra consulta y la contestación de Hacienda son garantías para que el acta complementaria sea anulada.

¡JUNTOS, SÍ PODEMOS!

¡AFÍLIATE A UGT!

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